Decálogo de buena conducta
Las normas de convivencia de todas las actividades extraescolares del colegio.
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1
Respetamos a todas las personas.
Tratamos con respeto a nuestros compañeros, monitores, profesores y demás personas que participan en la actividad.
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2
Escuchamos y respetamos las indicaciones de los monitores.
Atendemos a las explicaciones y seguimos las instrucciones necesarias para que la actividad pueda desarrollarse correctamente y con seguridad.
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3
Participamos y dejamos participar.
Procuramos mantener una actitud adecuada, respetamos los turnos y permitimos que todos los compañeros puedan participar y disfrutar de la actividad.
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4
Cuidamos el material y las instalaciones.
Utilizamos correctamente los materiales, espacios y equipamientos y no los dañamos de forma intencionada.
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5
Actuamos con responsabilidad y seguridad.
Evitamos juegos o conductas peligrosas y avisamos a un monitor cuando exista una situación que pueda poner en riesgo a nosotros mismos o a otra persona.
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6
Resolvemos los conflictos de forma adecuada.
Cuando surge un problema, intentamos solucionarlo hablando y pedimos ayuda a un adulto responsable cuando sea necesario, en lugar de recurrir a la violencia o a los insultos.
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7
No agredimos ni amenazamos.
Quedan totalmente prohibidos los golpes, empujones, peleas, amenazas y cualquier otra conducta que pueda hacer daño a otra persona.
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8
Hablamos con respeto.
Están totalmente prohibidos los insultos, burlas, gritos ofensivos y cualquier expresión que pueda molestar o hacer sentir mal a otra persona.
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9
No discriminamos ni acosamos.
Respetamos las diferencias personales, físicas, culturales o de cualquier otro tipo. No excluimos ni hacemos sentir mal deliberadamente a ningún compañero.
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10
Contribuimos a que la actividad sea un espacio agradable para todos.
Nuestra conducta debe permitir que compañeros y monitores puedan desarrollar la actividad en un ambiente de respeto, convivencia, inclusión y seguridad.
Todos tenemos derecho a disfrutar de las actividades extraescolares en un ambiente seguro, respetuoso e inclusivo. Del mismo modo, todos tenemos la responsabilidad de contribuir a que así sea.
Cuando no se cumplen las normas
Nuestro objetivo será siempre ayudar a cada alumno a corregir las conductas que dificulten la convivencia. En aquellos casos en los que, pese a las medidas adoptadas, persistan conductas graves o reiteradas que impidan el normal desarrollo de la actividad o comprometan la seguridad o el bienestar de otras personas, podrá ser necesario suspender temporalmente o finalizar su participación en la actividad, previa comunicación a la familia y valorando las circunstancias de cada caso.